Suponer es inventar una realidad que aun no existe.
Me gustaría que mirases por un segundo la imagen y que pienses las veces que saliendo de casa al ver este cielo te has dicho... "hoy no me libro de sacar el paraguas..."
El problema de suponer va más allá del significado de una simple foto o circunstancia...
¿Te ha pasado alguna vez?
Alguien no te responde… y piensas:
“pasa de mí”
Alguien cambia el tono… y piensas:
“está enfadado conmigo”
Alguien se muestra distante… y piensas:
“he hecho algo mal”
Y sin darte cuenta empiezas a sentirte mal por algo que no sabes si es real.
Suponer es inventar sin comprobar
Suponer es la acción que realiza tu mente de rellenar los huecos, pero lo hace con miedo, inseguridad o en base a experiencias pasadas.
No es realidad. Es una historia que te cuentas y decides creer.
Y el problema es que actúas como si realmente fuera verdad.
Lo que pasa cuando supones:
· Te enfadas sin motivo real
· Te sientes rechazado sin haber rechazo
· Reaccionas antes de entender
· Tomas decisiones desde la emoción creada
La mayor parte de las veces en las que supones acabas originando un problema que aún no existía.
La clave está aquí.
No reaccionas a lo que pasa. Reaccionas a lo que interpretas que está pasando.
Y si no revisas esa interpretación, tu comportamiento lo dirige algo que no has comprobado, algo que no ha sucedido y por lo tanto, que no ha generado ningún tipo de resultado empírico.
Tienes una ALTERNATIVA SIMPLE
Antes de reaccionar, prueba a hacerte esta pregunta:
“¿Esto es un hecho o una suposición?”
Solo esta pregunta y puedes empezar a cambiar completamente tu respuesta.
Porque cuando dejas de suponer…
· escuchas mejor
· entiendes más
· reaccionas menos
· eliges cómo responder
Y ahí empieza el cambio.