Tus problemas de los demás tienen que ver con lo que supones
No tienes un problema con los demás. Tienes un problema con lo que supones.
Te va a incomodar leer esto, pero si te molesta… probablemente es porque te está pasando.
No te ignoran.
No te juzgan.
No te atacan.
Tan sólo lo estás suponiendo y desde esa suposición… reaccionas.
Esta es la trampa invisible en la que caes cada día, pongamos algún ejemplo:
· Alguien no te contesta un mensaje y tu cabeza dice: “Está pasando de mí.”
· Alguien te habla con tono seco y tu mente interpreta: “Está enfadado conmigo.”
· Alguien no te sonríe y decides: “Le caigo mal.”
Y sin darte cuenta… actúas en base a algo que no sabes si es real, reaccionas y:
· Respondes distante.
· Te cierras.
· Te defiendes.
· Te alejas.
Y así… acabas creando justo aquello que tanto temías que pasara.
Lo más peligroso de las suposiciones no es que sean incorrectas, es que te las crees como si fueran verdad, no las cuestionas, no las verificas, no las observas, simplemente… reaccionas, y cuanto más reaccionas, más refuerzas tu historia.
Hasta que un día dices:
“La gente es así.”
Cuando en realidad no es que la gente sea así sino que es tu interpretación la que ha construido esa realidad.
Siento decirte que no ves la realidad, Ves tu película.
Tu mente no quiere entender, quiere completar, quiere cerrar, quiere tener razón.
Y lo hace rápido.
Con lo poco que sabe… rellena los huecos.
Tú llamas a eso “intuición” la cuestión es que muchas veces no es intuición, sino que es automatismo emocional.
¿Y si no fuera como crees?
· ¿Y si no te contestó porque estaba saturado?
· ¿Y si no te miró porque estaba preocupado?
· ¿Y si su tono no tenía nada que ver contigo?
· ¿Y si… no eres el centro de todo lo que ocurre?
El verdadero problema no es su conducta, es tu incapacidad de tolerar el “no saber”, (y no te tomes esto como algo personal, porque tu incapacidad, es la de todas las personas, fruto de la baja tolerancia que tenemos a la incertidumbre).
Necesitas explicar. Necesitas entender. Necesitas cerrar. Y en ese intento… inventas.
Es aquí es donde empiezan los conflictos porque…
· Discutes por cosas que no han ocurrido.
· Te enfadas por intenciones que no conoces.
· Te alejas por historias que tú mismo has creado.
Y lo peor…
CREES QUE TIENES RAZÓN.
Salir de la suposición no es fácil porque implica algo incómodo:
· Reconocer que puedes estar equivocado
· Frenar la reacción
· Preguntar, en lugar de interpretar
· Sostener la incertidumbre
Y eso… cuesta. Mucho.
Pero es ahí donde empieza la libertad.
Tu libertad empieza cuando dejas de reaccionar a lo que imaginas y empiezas a responder a lo que realmente ocurre.
Si esto te ha removido… es porque probablemente te está pasando y no eres el único.
Vivimos en un mundo donde la mayoría de los conflictos no vienen de lo que ocurre sino de lo que interpretamos que está ocurriendo así que siento decirte que, hasta que no veas esto…
SEGUIRÁS REACCIONANDO A HISTORIAS QUE NO EXISTEN.